Somos Ana Díaz García-Caro y Georgi Petrov. Acompañamos a parejas que no se han dejado de querer, pero que llevan tiempo atrapadas en el mismo bucle y no saben cómo salir.
Entre los dos sumamos más de 15 años de experiencia profesional, y hemos acompañado a más de 150 parejas.
Ana Díaz García-Caro · psicóloga y psicoterapeuta
Colegiada n.º M-27358. Psicóloga General Sanitaria con más de 11 años de experiencia.
Formada en psicoterapia breve integrativa centrada en el conflicto y en terapia somática, el enfoque que trabaja con lo que el cuerpo registra y la conversación no alcanza.
Ana lleva la parte profunda: las heridas, los patrones que vienen de lejos y todo lo que necesita mirada clínica.
Georgi · coach profesional
Coach profesional certificado, con formación en PNL, team coaching y coaching personal. 5 años de experiencia y más de 1.000 horas de acompañamiento y formación en el ámbito personal y empresarial, incluida docencia universitaria.
Georgi lleva el entrenamiento: convertir lo que se entiende en algo que de verdad se hace distinto el martes por la noche.
Por qué somos dos
Es nuestra diferencia y no es casualidad. Una psicóloga colegiada y un coach profesional, los dos en cada sesión.
Entender por qué reaccionas como reaccionas es una cosa. Saber qué decir a las once de la noche, cuando la conversación se está torciendo otra vez, es otra distinta. Hacen falta las dos, y rara vez las cubre una sola persona.
Qué no hacemos
Preferimos decirlo antes que después.
No tratamos depresión ni hacemos diagnósticos psicológicos. Nuestro trabajo es de bienestar y entrenamiento de la relación, no un tratamiento clínico. Si alguno de los dos tiene un diagnóstico o está en tratamiento, no es un impedimento: lo hablamos y nos coordinamos con quien os lleva.
Y hay situaciones en las que no aceptamos a una pareja en el programa, porque el trabajo conjunto no es lo que necesitan primero:
- Violencia o maltrato de cualquier tipo, incluido el control y el miedo.
- Consumo problemático de alcohol u otras sustancias sin tratar.
- Una tercera relación activa que no se está dispuesto a cerrar.
- Un trauma que incapacita en el día a día.
- Un trastorno grave sin diagnóstico ni tratamiento.
En esos casos derivamos, o Ana valora un acompañamiento individual. Decir que no a tiempo también forma parte del trabajo.